La Unión Europea da a Meta una semana para abrir WhatsApp
La Comisión Europea le lanzó un ultimátum a Meta, la compañía de Mark Zuckerberg, exigiendo que permitan el acceso gratuito de asistentes de Inteligencia Artificial (IA) rivales a su plataforma de mensajería. Si no lo hacen para el próximo martes, podrían enfrentar una multa que rondaría los u$s20.000 millones.
Este inconveniente comenzó el 9 de febrero, cuando la Comisión Europea comunicó formalmente a Meta que debía facilitar el acceso de sistemas de IA de terceros a WhatsApp. Desde Bruselas sostienen que la empresa está “violando la normativa europea sobre libre competencia” al excluir a estas herramientas del acceso a los usuarios de WhatsApp. Para evitar que esto cause un “daño serio e irreparable” al mercado, la Comisión incluso tomó medidas provisionales.
La actualización de WhatsApp Business: el problema
El punto neurálgico de esta polémica es una actualización que Meta lanzó el 15 de octubre de 2025 para WhatsApp Business. Según la investigación, esa modificación “efectivamente impedía” que los asistentes de IA pudieran interactuar con la aplicación. Las autoridades europeas consideran que el problema es estructural: Meta tiene un dominio claro en el mercado de aplicaciones de comunicación en Europa gracias a WhatsApp y estarían usando esa ventaja para bloquear a competidores en el creciente ámbito de la inteligencia artificial.
La investigación concluyó que la empresa “abusa de su posición dominante rechazando el acceso a WhatsApp a otras empresas”, lo que llevó a la urgente necesidad de implementar medidas de protección. Cuando se hizo pública esta decisión, la vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de Competencia, Teresa Ribera, destacó que la prioridad es evitar que las grandes tecnológicas utilicen su poder de mercado para obtener ventajas desleales.
La multa histórica
La advertencia económica es clara. Si Meta decide ignorar la orden, los servicios de Competencia de la UE podrían activar una sanción equivalente al 10% de su facturación global del año anterior. Más allá del impacto económico, este caso subraya una disputa más amplia: la Unión Europea intenta evitar que las plataformas dominantes controlen también el acceso al mercado de inteligencia artificial.
Bruselas busca que WhatsApp funcione como un espacio interoperable, donde diferentes asistentes de IA puedan competir en condiciones equitativas y no queden subordinados al ecosistema de Meta. Por el momento, la empresa estadounidense no ha dado a conocer si cumplirá con la exigencia europea antes del plazo establecido.